domingo, 30 de octubre de 2011

LÁSER EN ODONTOLOGÍA


LÁSER EN ODONTOLOGÍA

Las investigaciones tendieron a buscar una herramienta capaz de mejorar las técnicas tradicionales y reemplazar al instrumental rotatorio de uso odontológico (torno o turbina).
Recién en 1997 se aprobó la utilización del láser de Erbio sobre tejidos duros (diente)".
Hasta ese momento, todos los láseres utilizados, resultaron ser muy útiles para su aplicación en tejidos blandos bucales (encías, frenillos, mucosas, etc.) siendo, por ende su mayor difusión en el campo de la cirugía y la estomatología.
El láser es altamente energético, con propiedades específicas, y con la capacidad de interactuar con el tejido irradiado consiguiendo un efecto terapéutico.
En el caso de la caries dental, el haz de luz incide sobre el diente y elimina la zona enferma exclusivamente en forma superficial y pulsátil, siendo absolutamente segura su utilización.
Por otra parte, al ser su acción selectiva y puntual, se consiguen cavidades sumamente pequeñas y conservadoras, sin necesidad de desgastar grandes cantidades de tejido dentario sano.
Estas cavidades son restauradas con Luz Halógena y materiales estéticos.
La acción del láser sobre el diente, al ser superficial, nos brinda como beneficio la casi innecesaria aplicación de anestesia, sin los consiguientes riesgos, sin pinchazos, y sin la desagradable sensación de adormecimiento.




CLASIFICACION
Existen muchos y diversos tipos de láser que pueden ser clasificados en dos grandes grupos:
Los láser de baja densidad de potencia o LLLT
Los láser de alta densidad de potencia o quirúrgicos
Al primer grupo podemos dividirlo en:
Láser de baja potencia terapéuticos
Láser de baja potencia para diagnóstico
Al segundo grupo podemos organizarlo según su campo de aplicación en:
Láser quirúrgico para tejidos blandos
Láser quirúrgico para tejidos duros
 Láser quirúrgico para foto polimerización


No hay comentarios:

Publicar un comentario