LA CARIES RAMPANTE O ENFERMEDAD DEL
BIBERON
La
caries rampante puede destruir la dentadura de leche en dos semanas.
Dar
el biberón a los niños para que duerman es una práctica común que puede
desencadenar severos problemas de salud, como la caries rampante, la cual es
capaz de destruir parcial o totalmente la dentadura de leche hasta en dos
semanas.
Hacer
dormir a los niños con el biberón en la boca puede ser un recurso eficaz para
los padres, pero dañino para los menores, pues la leche que se queda en su boca
toda la noche se fermenta, lo que es aprovechado por las bacterias para atacar
los dientes.
Cuando
esta caries no es atendida origina la paulatina pérdida de las piezas dentales,
condiciona a los menores a contraer infecciones de garganta recurrentes y a
presentar abscesos en encías, trastoca su capacidad digestiva y ocasiona
problemas gastrointestinales.
Asimismo,
al mantener residuos de bacteria en raíces de dientes de leche, produce la
desviación de los brotes dentales definitivos.
Por
ello la especialista subraya la importancia de erradicar el mal hábito de
dormir a los menores con biberón, además de promover el lavado de dientes desde
el primer brote y enseñarles poco a poco a usar el cepillo dental, permitiendo
en principio que jueguen con él para crear el hábito de la tolerancia a este
objeto y a esta práctica.
El
tratamiento de la caries rampante consiste en una pulpotomía (extracción de
parte del nervio ubicado dentro de la pieza dental, denominado cámara pulpar)
para evitar infecciones agregadas, limpiar los dientes y colocar coronas de
acero-cromo que protegerán las piezas.
En
la clínica se dispone de un set de coronas de siete tamaños, lo que posibilita
realizar valoración y tratamiento en una sesión.
Cuando
las piezas están muy dañadas se extraen y se instalan placas dentales para
cubrir la función de morder o masticar, al tiempo que se mantiene el espacio y
se evita desviar otras piezas.
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